6 posts from September 2006
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Cuando alguna vez menciono el término 'credibilidad musical' me refiero principalmente a la confianza del público que alguien se ha ganado a través del tiempo con sus canciones pero también con sus actos. Por ejemplo, un one hit wonder (el típico cantante o grupo que pega muy fuerte con un tema pero que consigue un escasísimo éxito con el resto de singles) suele tener una escasa credibilidad musical, y la poca que existe suele acabarse al lanzar un segundo álbum (que generalmente no consigue las mismas ventas que el anterior, pues el fenómeno ya ha pasado).
La credibilidad musical va y viene, cambia de un día para otro y depende de todos los movimientos que haga el cantante o grupo a todos los niveles (tanto el profesional como el personal). La credibilidad de Janet Jackson se vió muy perjudicada tras el incidente de la SuperBowl en febrero de 2004 al enseñar un pecho en una actuación con Justin Timberlake, hecho que le pasó factura dos meses más tarde con el lanzamiento de Damita Jo, su octavo álbum de estudio, cuando los medios le retiraron su apoyo y convirtieron en fracaso lo que habían sido unas ventas discretas (para alguien acostumbrado a vender hasta 19 millones de un sólo álbum) pero no decepcionantes (3 millones de copias).
También Melanie C, la ex-Spice Girl, tuvo serios problemas con su credibilidad musical al lanzar en 2003 'Reason', su segundo álbum. Con 'Northern Star' (1999) llegó al millón de copias en Reino Unido, con cuatro singles que coparon las listas del país, y se ganó el respeto del público y la crítica. 'Reason' resultó no responder a las expectativas generadas, desembocando en el lanzamiento de tan sólo tres singles rápidamente tildados de aburridos y cada uno de ellos con peores resultados. A raíz de esto, su siguiente álbum ('Beautiful Intentions', 2005) no interesó ni a los medios ni al público en general, que la recordaban más por los malos que por los buenos temas.
Y sigo con ella como ejemplo para demostrar que la credibilidad musical se puede reconstruir (aunque es mucho más difícil que destruirla): Melanie ha dejado el mercado anglosajón para centrarse en el resto de Europa, donde poco a poco ha ido recuperando su credibilidad consiguiendo incluso un single número 1 ('First day of my life') en Alemania, Suiza y hasta en España.
El término inglés fan base se refiere a una comunidad de fanáticos de una cantante, actor, escritor o lo que sea. En español lo traduciríamos como 'base de fans', evidentemente. En muchas ocasiones un grupo o solista (y repito que esto se podría aplicar casi a cualquier profesión, pero para algo estamos en un blog de musica) dependen de ellos para alcanzar el éxito o incluso para vivir sin éxito (hay que recordar que existen multitud de grupos que viven de vender cantidades que al lado de las de Madonna parecerían ridículas).
¿Qué aporta una base de fans amplia?
- Asegura una cantidad de copias vendidas que evidentemente depende de la amplitud de la base.
- A su vez, esa cantidad asegurada es la que lleva a la discográfica a confiar en ese lanzamiento sabiendo que, al menos, venderán esas copias.
- Si la fan base sabe organizarse, puede ahorrarle un dineral en promoción a la compañía discográfica: desde el fenómeno boca-a-oído hasta llamadas a las emisoras de radio pidiendo que pinchen sus singles (lo cual en USA significa aumentar el nivel de airplay -cantidad de veces que se radia un tema- y por tanto ayuda a subir puestos en la lista oficial).
Hay quien ya ha sabido aprovecharse de esto, como el caso de The Rasmus o Linkin Park, organizando las fan bases a través un foro, una lista de correo, etc., pero generalmente son los propios fans los que, a traves de websites propios o foros independientes, comparten links donde votar por su artista favorito o números de teléfono de todas las emisoras del país.
Aún así, las bases de fans resultan peligrosas por varios motivos: el fenómeno fan puede responder a una moda que puede desaparecer en cualquier momento (esto ocurre mayoritariamente con boy/girlbands), pero es que además los fans suelen ser los más exigentes con sus ídolos, y lejos de apoyar cualquier cosa que estos hagan, retiran su apoyo si no ven cubiertas sus expectativas (por ejemplo, un cambio radical de estilo musical).
Otro de los grandes lanzamientos del otoño de 2006 es el de 'FutureSex/LoveSounds', el segundo álbum de Justin Timberlake desde aquel 'Justified' que sacó hace ya 4 años.
Tras abandonar 'NSync, Justin comenzó su carrera en solitario con una cuidada imagen de niño malo. La base de fans que le generó su liderazgo en la boyband fue, sin duda, una de las claves de su éxito ('Justified' llegó a pasar los 7 millones), pero la credibilidad musical se la ganó a pulso con una serie de singles que gustaron.
Para este segundo álbum, Justin se ha presentado con una imagen menos rebelde (aunque no perder el toque gamberro) y más madura, dejando a un lado el rollito adolescente y, aparentemente, dirigiéndose a un público más adulto (los fans también envejecen).
La portada del álbum refleja esta renovada imagen, con traje y corbata (se acabaron las chupas de cuero y los vaqueros caídos) pero destrozando una de las típicas bolas de cristales de discoteca.
'FutureSex/LoveSounds' se presenta como un disco 'sexy' según el propio Justin, con 12 cortes que incluyen varios preludes e interludes (pequeñas canciones o incluso frases más o menos creativas que sirven de introducción o cierre de una canción).
Entre la moda y la música siempre ha existido una unión importante, pero en los últimos años estamos llegando a unos límites que a muchos les empiezan a parecer excesivos. Estamos ya más que acostumbrados a que Nokia presente los últimos modelos de sus móviles en los vídeoclips de superventas del estilo de Missy Elliott o Nelly Furtado (por nombrar dos, ya que la lista es bastante larga).
Recientemente el caso que más me ha llamado la atención ha sido esa integración Robbie + Adidas que hemos visto en el lanzamiento de 'Rudebox', el primer single del nuevo álbum del cantante inglés. Primero fue la letra de la canción, que dice así:
Jack those jills, shake your Playtex
rock three stripes, not the asics
A.D.I.D.A.S. old school this is the best (yes)
Como véis, no sólo deletrea el nombre de la marca sino que en la línea anterior hace referencia primero a las tres bandas (three stripes) tan típicas de Adidas y a continuación reniega de la marca Asics.
El segundo regalito del acuerdo me lo encontré en el site que se ha abierto para promocionar el álbum, www.rudebox74.com, del cual os dejo una captura:
El logo de Adidas aparece graffiteado en una esquina del site, siguiendo el rollito funk que parece que va a impregnar toda la promoción de este álbum y que ya ha quedado presente en el vídeoclip del single, en cual podemos ver a Robbie vestido, por supuesto, de Adidas.
¿Has dónde llegará este acuerdo? Si les sale bien la jugada y Robbie vende lo esperado, supongo que patrocinarán de forma más oficial (y no intentando que no se note) la gira que también supongo que hará. Lo que me da algo más de mal rollo es que esto se convierta una tónica y Robbie acabe siendo el nuevo embajador Adidas, como es actualmente Missy Elliott (quien tiene incluso su propia línea de ropa dentro de la marca). Y lo que menos me gusta de todo esto es que tales acuerdos acaben condicionando incluso la letra de las canciones, como hemos visto que ha ocurrido en este caso.
Cinco años después de su separación, All Saints vuelven. Siempre se habló de malos rollos en el grupo, propiciados en gran parte por la rivalidad entre las hermanas Appleton, por un lado, y Shaznay y Melanie, por otro. Se dice, incluso, que llegaron a tener más que palabras.
En cualquier caso, y visto el poco éxito que han tenido por separado, All Saints vuelven a la carga. El 21 de septiembre se estrena en UK 'Rock steady', primer single de un álbum aún sin nombre que, teóricamente, saldría antes de final de año.
Así, Natalie, Nicole, Shaznay y Mel se incorporan a la lista de grupos que están volviendo, con mayor o menor éxito, según el caso, a la actualidad musical tras una larga temporada en silencio, como ya hicieran Backstreet Boys, Bananarama o Take That.
Sin duda es la melancolía de las masas, que no siempre existe, lo que ayuda a que estos proyectos salgan bien. Y en el caso de All Saints, no está muy claro que el público las eche de menos: las masas se han acostumbrado a un R&B mucho más puro que el que existía a finales de los 90, por lo que no hace falta suavizarlo con Pop, que era la fórmula a la que nos tenían acostumbrados.
Hace un par de meses aparecía en la red, repentinamente, 'Deja Vu', el regreso al mundo musical de Beyoncé. Y digo repentinamente porque se suponía que entre película y película no habría tenido tiempo para grabar ni dos líneas, con lo cual nadie esperaba nada nuevo hasta finales de 2006/primeros de 2007.
Esto ayudó a que los medios se interesasen muchísimo más por todo lo relacionado con 'B'Day', título del álbum que juega con el doble sentido de la letra B (por Beyoncé) y la abreviatura de birthday (el álbum salió a la venta el día 4 de septiembre, coincidiendo con el cumpleaños de la cantante).
'Deja vu' tardó pocas semanas en subir hasta el Top10 del Billboard Hot100, la lista de singles de USA. La fórmula no distaba demasiado de la que ya siguió para el lanzamiento de 'Dangerously in love': tema pegadizo, colaboración con Jay Z y producción destacable (Rodney Jerkins).
En este caso también incluyó un nuevo factor: polémica. Si bien no fue (se supone) provocada por su compañia discográfica, es indudable que la aparición de un website descalificando el vídeoclip de este primer single y pidiendo la grabación de uno nuevo le ayudó a mantenerse un poco más en boca de muchos.
Y por último, y para no dejar que el público tomase la decisión de comprar o no el nuevo álbum habiendo escuchado sólamente un tema, no pasaron ni 4 semanas desde la premiere de 'Deja vu' hasta la de 'Ring the alarm', segundo single que además se encargó de presentar en la ceremonia de entrega de los MTV VMA.
Todo esto (sorpresa, polémica y anticipación) ha ayudado a 'B'Day' a llegar #1 del Billboard 200.